CREVILLENTE 2

En la zona por la que discurre la carretera que conduce de Aspe a Crevillente, entre Los Orones y el Pantano de Crevillente, aflora una serie estratigráfica excepcional de edad Mioceno - Plioceno con sedimentos marinos y continentales y con numerosos yacimientos paleontológicos.

Los primeros datos sobre la presencia de yacimientos con mamíferos fósiles en el área de Crevillente datan de finales de la década de 1960. Desde entonces, diversos equipos españoles y extranjeros han trabajado en la zona, estudiando las diferentes capas sedimentarias con fósiles de mamíferos.

En cuanto a la importancia científica y patrimonial de Crevillente, en primer lugar, es una
localidad tipo (es decir, donde se ha descrito un nuevo género o especie); en segundo lugar, es una localidad de referencia para la zona de mamíferos del Mioceno superior, comprendida entre unos 9 y 8 millones de años de antigüedad.

La fauna de vertebrados de este yacimiento se compone de más de 40 especies, destacando la presencia de cocodrilos, tortugas gigantes, el puercoespín más primitivo conocido, osos, tigres de dientes de sable, una mofeta, un cerdo gigante de aproximadamente el doble de tamaño que un jabalí actual, una robusta jirafa de cuello corto provista de cuatro grandes osiconos, un ciervo cuyas astas presentaban una única bifurcación y dos especies de proboscideos (animales del grupo de los elefantes) muy singulares: un dinoterio, que solamente tenía defensas inferiores dirigidas hacia abajo y un mastodonte con cuatro defensas, dos superiores y dos inferiores, a diferencia de las dos superiores de los elefantes actuales.

El yacimiento Crevillente 2 se encuentra catalogado bajo la denominación de
“Los Orones” como “Punto de Interés Singular” en el Mapa Geocientífico de la Provincia de Alicnte, editado en 1991 por la Agencia del Medio Ambiente de la Consellería de Administración Pública de la Generalitat Valenciana (VV.AA, 1991) Además, forma parte, desde 1994, del inventario que integra la Carta Paleontológica de la Comunidad Valenciana, promovida por la Consellería de Cultura.

Todo esto avala la necesidad de conservar este yacimiento, que ya ha sido expoliado en diversas ocasiones, especialmente en 1991, cuando se llevaron a cabo dos profundas excavaciones ilegales de unos 10 m
2 cada una. Estas acciones fueron abortadas gracias a la intervención de la Dirección General de Patrimonio Artístico. Recientemente, los Ayuntamientos de Crevillente y Elche y la Consellería de Cultura han coincidido en señalar que, por su importancia paleontológica, esta zona podría merecer la calificación de Bien de Interés Cultural.